EL AÑO NUEVO.FUTURO Y ESPERANZA
EL AÑO NUEVO. FUTURO Y ESPERANZA
Augusto lyanga Pendi
_El año nuevo_. Nuevo, es lo recién hecho, aparecido o conocido; que hace poco y está en su sitio; que se suma o constituye a lo de su misma clase; que no está estropeado por el uso; que es principiante en una actividad; en agricultura se aplica al producto de cosecha reciente, para distinguirlo del almacenado de cosechas anteriores; es noticia, información, saber una cosa; etc.
_Lo nuevo y lo viejo_. Lo nuevo es una expresión amplia. De hecho, todo lo "actual" tiene el carácter de "nuevo". Sería difícil encontrar un período cualquiera que no tuviera sus propias aportaciones, que lo hacen "nuevo". En todas las épocas hay una tendencia irresistible a designar a sus hallazgos como "lo nuevo", pero pronto se vuelven "viejos" ; en ocasiones, los logros posteriores se han convertido no solo en viejos, sino además en inválidos a falta de la idealización o mejora de la realidad sensible por medio de la inteligencia.
_El futuro_. El futuro es lo que está por venir, lo que puede suceder. Pero esperar por azar lo que está por venir o lo que puede suceder resulta poco ilusionante para el hombre.
Para que esta ilusión tenga posibilidades para verse realidad, es preciso recurrir a la teoría sobre el futuro en la antropología contemporánea, la cual nos recuerda que el ser humano está dotado de una inteligencia superior a todos los demás seres vivos, y esta facultad le proporciona sabiduría para que con discernimiento pueda tener decisiones firmes que contribuyan a superar las dificultades, y ayuden a mejorar sus condiciones de vida.
_La esperanza_. Tradicionalmente, se tiene a la esperanza como una creencia difusa en algo respecto de lo cual somos solo pasivos y receptores.
La antropología contemporánea se refiere a la esperanza como el estado anímico que surge cuando se presenta como alcanzable lo que se desea. Es una actitud realista pero optimista, la creencia de que un cambio positivo es posible. Y ante esto, debe haber la voluntad de trabajar con firmeza para conseguir lo que se pretende; es lo que le permite al hombre hacer grandes conquistas y progresar.
La indiferencia ante la vida lleva a la contemplación pasiva, al quietismo o la inacción, y anula la esperanza.